Inconvenientes:
Al comprar:
- Comprar una propiedad, no siempre puede ser viable y el intento se puede quedar en fracaso, repercutiendo gravemente en nuestro estado de ánimo.
- Si no poseemos conocimientos financieros básicos, esto puede hacer que incurramos en un incremento de gastos en nuestra compraventa.
- Los gastos hipotecarios son en muchos casos bastantes elevados, especialmente si no se está bien asesorado por profesionales con experiencia y conocimientos contrastados.
Al alquilar:
- En todos los contratos de alquiler, según la ley de arrendamientos urbano, el inquilino siempre es el primer optante a la compra de la vivienda en caso de que el propietario desee venderla, aunque las cantidades entregadas nunca serán a cuenta del valor final de la propiedad.
- Todas las cantidades invertidas en el alquiler, jamás serán recuperadas por el inquilino, con lo cual, se estará perdiendo un dinero todos los meses.
- Al alquilar una propiedad, estamos condicionados a la autorización por parte del propietario para realizar cualquier reforma en la misma.
- Saber muy bien lo que queremos comprar.
Debemos saber exactamente lo que necesitamos, siempre mirando desde la perspectiva de nuestras posibilidades económicas y familiares.
Existen infinidad de variantes y de opciones diferentes a la hora de decidirnos por una u otra opción, como por ejemplo:
- Comprar vivienda en construcción o de segunda transmisión.
- Saber exactamente donde queremos vivir.
- Nuestras necesidades de vivienda.
- La Cantidad que podemos o queremos invertir.
* Comprar vivienda en construcción o de segunda transmisión
En las viviendas en construcción, las promotoras solicitan antes de la entrega de la propiedad un 20% del valor de la misma, más los impuestos correspondientes, por lo que tendremos que disponer de ahorros suficientes para poder acceder a este tipo de viviendas. En cambio, en las viviendas de segunda transmisión no es necesario disponer de esos ahorros, ya que numerosas bancos facilitan porcentajes muy altos del valor de la tasación de las viviendas. Otro inconveniente en las viviendas en promoción es el tiempo de espera para poder acceder a ellas y entrar a vivir, y con las propiedades de segunda transmisión en un plazo prudente de 20 días ya se puede disfrutar de las mismas. Hay que tener en cuenta que los precios de las viviendas en promoción no incluyen gastos a los que normalmente se tiene que enfrentar el futuro propietario: instalación de cocina, electrodomésticos, armarios empotrados, iluminación, muebles y accesorios varios. Sin embargo, en las viviendas de segunda transmisión, estos elementos ya están incluidos en la vivienda en muchos casos, por lo que supone un ahorro importante. Por si fuera poco, en las viviendas en promoción, cabe la posibilidad de encontrar vicios ocultos que pueden surgir con el uso normal y continuado de las instalaciones, mientras que en las viviendas de segunda transmisión, si había vicios ocultos, éstos ya han sido patentes, por lo que el futuro propietario suprime de esta manera posibles “sorpresas”.
* Debemos saber exactamente donde queremos vivir
Para ello tendremos que tener en cuenta muchos aspectos importantes, principalmente las facetas laborales y familiares.
Si no tenemos muy claro donde queremos empezar a buscar, un punto de partida muy importante es el precio de las viviendas. En mucho de los casos no nos queda más remedio que buscar propiedades en los extrarradios de la ciudad, donde siempre serán más económicas.
A partir de ahí, el siguiente aspecto importante es la distancia con nuestro centro laboral. Es muy importante tener en cuenta el tiempo que tardamos en llegar a nuestro trabajo. Esto se refleja en calidad de vida y bienestar.
* Nuestras necesidades de vivienda
Tendremos que tener presente que es lo que necesitamos para nuestra familia, número de dormitorios, garaje, trastero y otros aspectos generales muy importantes y a tener en cuenta. Hay que pensar que mientras más requisitos pretendemos de la propiedad, más alto va ser el precio.
Es muy importante tener todos los servicios disponibles lo mas cerca posible, como centros de salud, colegios, guarderías, polideportivos, farmacias, paradas de guaguas, etc.
* La cantidad que podemos o queremos invertir.
Una cosa es comprar lo que queremos y otra bien distinta lo que podemos. Previamente deberíamos consultar con un asesor financiero de contrastada experiencia y profesionalidad nuestras posibilidades económicas, y a partir de ahí buscar dentro de esos márgenes económicos. Teniendo estos datos, evitaremos muchos quebraderos de cabeza y nos ahorraremos tiempo en la búsqueda, así como desengaños que no nos llevan a ninguna parte.